CON 7 CERROS LOS DEPORTES EXTREMOS SE TOMAN A MEDELLÍN, LA CIUDAD DE LA ETERNA PRIMAVERA.
Resistencia física y mental. Eso es lo que necesitarán los más de 2.000 participantes de esta carrera de aventura urbana. Durante cuatro días, los colombianos y extranjeros inscritos en esta prueba tendrán que caminar un rato, luego subirse en la bicicleta para andar por las calles o por trocha, para después meterse en un canoa y remar un rato. También existe la posibilidad de tener que recorrer un tramo en patines, para luego colgarse de unas cuerdas y bajar por la fachada de un edificio.
Todo depende de la manera como los organizadores de la prueba hallan diseñado el recorrido que en total cubre 450 kilómetros.
Lo cierto es que son cuatro días de puro esfuerzo físico y mental alimentado por torrentes de adrenalina.
"El objetivo de esta prueba es aprovechar la geografía de la ciudad y la transformación que han tenido los barrios para llevar recreación y deporte por todas partes, y así juntar la actividad extrema, el urbanismo y la inclusión social", dice Andrés Felipe García, director del Instituto para el Deporte y la Recreación, Inder.
La idea es sacarles provecho a las condiciones naturales de Medellín y los siete cerros que la rodean: El Volador, Nutibara, Tres Cruces, Asomadera, Pan de Azúcar, Santo Domingo y Picacho.
Así mismo a su arquitectura, con lugares como los parques y las bibliotecas, y hasta se aprovechan los alumbrados que por estos días iluminan a la capital paisa en la noches.
A lo largo de las rutas se pasa por caminos ecológicos, prehispánicos, por miradores, por sectores donde se pueden observar las aves, también por antiguos acentamientos indígenas, además de las zonas urbanas con su derroche arquitectónico y el ambiente particular de cada zona de la ciudad.
"La prueba no es solo deportiva, también incluye aspectos culturales. Por ejemplo, en esta ocasión tendrán que armar una silleta en al bibioteca de Belén", comenta García.
En esta competencia se puede participar individualmente o por equipos conformados por cuatro personas, en los cuales mínimo debe haber una mujer.
Cada día, los organizadores entregan a los participantes la indicaciones de tramo a recorrer. Ellos, con ese mapa de ruta arrancan a cumplir los requerimientos impuesto, que incluso puede variar al llegar a alguno de los puestos de control.
Quien cumpla la mayor cantidad de pruebas en el menor tiempo posible y con menos número de faltas es el ganador.
Porque en esta competencia también se requiere de sentido de orientación, concentración, trabajo en equipo, hay capacidad de tomar decisiones.
"Se maneja mucha adenalina porque no es solo llegar a la meta cada día sino también ver que el otro viene detrás, que te están alcanzando, que los otros están haciendo bien las cosas", dice Natalia Ortiz, quien ha participado en las versiones anteriores.
Competencia
La primera carrera 7 Cerros se hizo en el 2006 y contó con la participación de seis equipos internacionales, 20 nacionales y 900 participantes individuales. Al año siguiente llegaron cinco equipos del extranjero y 22 locales, más 1.300 individuales.
Y para esta, la tercera versión, hay 41 equipos inscritos. "La participación internacional se duplicó y más, pues vienen 13 equipos de España, Francia, Finlandia, Suecia, Estados Unidos, Italia, Brasil, Argentina y Uruguay", comenta Andrés Felipe García.
Para el caso de los individuales se llegó a 1.300. "La carrera ya es conocida y desde mediados de año nos llaman equipos de diferentes partes del país y del mundo a preguntar que cuándo".
Fuente http://www.portafolio.com.co/bienestar/remate/2008-12-05/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-4704836.html
Mayor información: http://www.7cerrosmedellin2008.com/